martes, 21 de junio de 2016

Los niveles bajos de hormona tiroidea en el embarazo aumentan el riesgo de esquizofrenia

La hipotiroxinemia gestacional, es decir, los niveles bajos de hormona tiroidea en el embarazo parecen aumentar el riesgo de esquizofrenia en la descendencia. Ya habíamos comentado en una entrada anterior (http://vivanlosnenes.blogspot.com.es/2016/06/las-hormonas-tiroideas-y-las.html) que la hipotiroxenima gestacional se asociaba con el TDAH (Vermiglio et al., 2004) y deficiencias de socialización (Berbel et al., 2009). El doctor Alan Brown, profesor en el Centro Médico de la Universidad de Columbia y del Instituto Psiquiátrico del Estado de Nueva York, ha conducido a un grupo de investigadores que han examinado los niveles de tiroxina o T3 de una muestra de mujeres de embarazadas que tuvieron hijos con esquizofrenia. Estos autores encontraron que, aproximadamente, un 12% de estas mujeres presentaron hipotiroxinemia gestacional, frente a un 9% de mujeres con descendencia sin esquizofrenia.

Medical News (21 de junio de 2016) Maternal hypothyroxinemia may contribute to increased risk of schizophrenia in infants. Recuperado de: http://www.news-medical.net/news/20160621/Maternal-hypothyroxinemia-may-contribute-to-increased-risk-of-schizophrenia-in-infants.aspx

lunes, 20 de junio de 2016

El entorno y los tics en el síndrome de Tourette

Se acaba de publicar un estudio en la revista Child Psychiatry and Human Development en la que un grupo de investigadores de la Universidad de Georgia sostiene que la forma en la que el entorno responde a los tics de los niños con síndrome de Tourette, juega un papel muy importante a la hora de que estos niños controlen sus tics. La autora principal de este artículo, la doctoranda Cyd Eaton, explica en Medical Press que el comportamiento de los profesores, por ejemplo, permitiendo que el niño salga de clase cuando produce tics o no sacando a estos niños a la pizarra, en realidad, refuerza los tics. Su compañera, la también doctoranda Anna Jones, cree que es más útil la producción de una conducta que compita con el tic. Para este estudio, Eaton y Jones analizaron la respuesta de 45 cuidadores de niños con Tourette. Estas autoras han encontrado que la severidad de los tics está más relacionada con el entorno que con, por ejemplo, problemas emocionales o de ansiedad. Estas autoras planean realizar otro estudio en el que puedan combinar los efectos emocionales y de estrés con la reacción del entorno.



Eaton, C., Jones, A., Gutierrez-Colina, A., Ivey, E., Carlson, O., y Melville, L. et al. (2016). The Influence of Environmental Consequences and Internalizing Symptoms on Children’s Tic Severity. Child Psychiatry Hum Dev. http://dx.doi.org/10.1007/s10578-016-0644-5

sábado, 18 de junio de 2016

Las hormonas tiroideas y las alteraciones del sistema nervioso central

El día 16 de junio pude asistir a una jornada científico divulgativa muy interesante centrada en la acción de las hormonas tiroideas en el desarrollo del sistema nervioso central. La jornada llevaba por título "Las hormonas tiroideas y su música". Esta jornada fue organizada por el Instituto de Investigaciones Biomédicas Alberto Sols (CSIC-UAM) , junto con CIBERER (Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Raras), la Universidad Miguel Hernández de Elche y la Universidad Autónoma de Madrid. Todo un placer para los amantes de las neurociencias.


Cuando asisto a una jornada de este tipo, suelo hacer un resumen totalmente personal de cada ponencia o mesa, añadiendo algunas información adicional, pero en este caso voy a hacer un resumen de la jornada en su conjunto. Que quede claro que cualquier imprecisión en la información se debe a mí y no a las autores de las ponencias.



El tiroides es una glándula con forma de mariposa que se encuentra en la base del cuello. Esta glándula produce las hormonas tiroxina (T4) y triyodotironina (T3). Mientras que la T4 es la forma principal en sangre, la forma T3 es la forma activa dentro de las células. En el siguiente cuadro, puede verse cuáles son sus funciones, que implican todos los sistemas del organismo.



En la siguiente figura, puede verse la relación entre la acción de la hormona tiroidea y el desarrollo del cerebro. Durante el primer trimestre de embarazo, tanto la proliferación como la migración neuronal son dependientes de T4,que es aportada por la madre, hasta que la glándula tiroidea del feto va suministrando hormonas tiroidea, de manera que todo el aporte al nacimiento ya es del propio recién nacido.




Williams, G. (2008). Neurodevelopmental and Neurophysiological Actions of Thyroid Hormone. Journal Of Neuroendocrinology, 20(6), 784-794. http://dx.doi.org/10.1111/j.1365-2826.2008.01733.x (Modificación en negrita hecha por mí)
  Existen numerosos genes claves regulados por T3 relacionados con el desarrollo de la corteza cerebral que se han encontrado mutados en pacientes con autismo y otros enfermedades neurológicas y neuropsiquiátricas. La deficiencia de hormona tiroidea, aunque sea leve y ocasional, durante el desarrollo de la corteza, altera la función cortical, causando alteraciones en la función cerebral. Por lo tanto, la deficiencia de hormona tiroidea durante el embarazo y edades tempranas debe prevernirse para evitar problemas en el neurodesarrollo.

Cortesía Dra. M. Agostini y M..F. Weisburd



La hipotiroidismo subclínico no produce síntomas. La concentración de T4 es normal pero la hormona TSH está aumentada. En el siguiente cuadro, podemos ver los riesgos de complicaciones que pueden aparecer en el embarazo padeciendo hipotiroidismo suclínico.


Hipotiroxenima es el nombre con el que se conoce al déficit de T3. Se han encontrado indicios de que la hipotiroxenima gestacional se asociaría con el TDAH (Vermiglio et al., 2004) y deficiencias de socialización (Berbel et al., 2009).

La principal causa de deficiencia de hormona tiroidea durante el embarazo y la lactancia es la deficiencia de yodo. Sería muy importante que una mujer, a la hora de planificar su embarazo, y si no padece patologías tiroideas, suplementara su dieta con yoduro potásico para asegurar niveles óptimos de T4 durante el desarrollo del sistema nervioso del feto.

Un capítulo a parte merece el único transportador de T3 con importancia clínica: Mct8. La siguiente figura representa cómo las hormonas tiroideas pasan a las neuronas. En resumen, Mct8 es el transportador que facilita el paso de hormonas tiroideas al interior de las neuronas.

Williams, G. (2008). Neurodevelopmental and Neurophysiological Actions of Thyroid Hormone. Journal Of Neuroendocrinology, 20(6), 784-794. http://dx.doi.org/10.1111/j.1365-2826.2008.01733.x

Los problemas en el transportador Mct8 producen el conocido como síndrome de Allan-Herndon-Dudley (SAHD). Es un síndrome de retraso mental ligado al cromosoma X, cuyos individuos también presentan hipotonía e hipoplasia muscular. Los individuos que padecen este síndrome no llegan jamás a ser independientes. (Para más información, contactar con Asociación Española del Síndrome de Allan-Herndon-Dudley). Estos individuos, en principio, dan resultados normales en el test de Apgar.

Se ha podido determinar que en el sistema motor de estos individuos, hay hipomielinización persistente en la sustancia blanca y que los axones mielinizados de dicho sistema son de menor grosor, además de la aparición de lesiones difusas y persistentes de la sustancia blanca. También se han encontrado alteraciones en los sistemas colinérgicos y dopaminérgicos, lo que permite plantear el uso de anticolinesterásicos, o la elección de L-DOPA como tratamiento paliativo.


Berbel, P., Mestre, J., Santamaría, A., Palazón, I., Franco, A., y Graells, M. et al. (2009). Delayed Neurobehavioral Development in Children Born to Pregnant Women with Mild Hypothyroxinemia During the First Month of Gestation: The Importance of Early Iodine Supplementation. Thyroid, 19(5), 511-519. http://dx.doi.org/10.1089/thy.2008.0341

López-Espíndola, D., Morales-Bastos, C., Grijota-Martínez, C., Liao, X., Lev, D., y Sugo, E. et al. (2014). Mutations of the Thyroid Hormone Transporter MCT8 Cause Prenatal Brain Damage and Persistent Hypomyelination. The Journal Of Clinical Endocrinology & Metabolism, 99(12), E2799-E2804. http://dx.doi.org/10.1210/jc.2014-2162

Vermiglio, F., Lo Presti, V., Moleti, M., Sidoti, M., Tortorella, G., y Scaffidi, G. et al. (2004). Attention Deficit and Hyperactivity Disorders in the Offspring of Mothers Exposed to Mild-Moderate Iodine Deficiency: A Possible Novel Iodine Deficiency Disorder in Developed Countries. The Journal Of Clinical Endocrinology & Metabolism, 89(12), 6054-6060. http://dx.doi.org/10.1210/jc.2004-0571

Williams, G. (2008). Neurodevelopmental and Neurophysiological Actions of Thyroid Hormone. Journal Of Neuroendocrinology, 20(6), 784-794. http://dx.doi.org/10.1111/j.1365-2826.2008.01733.x






martes, 7 de junio de 2016

Comorbilidades en el síndrome de Tourette

El síndrome de Tourette es un trastorno del neurodesarrollo caracterizado por tics motóricos y vocálicos. Las comorbilidades más frecuentes son TDAH (trastorno por déficit de atención e hiperactividad) y TOC (trastorno obsesivo-compulsivo), pero existen otras, como la depresión. Se sospecha que dentro de las familias en las que aparece este síndrome, podrían aparecer tics y síntomas de TOC que parecen ser la expresión del mismo trastorno genético. En esta línea, el artículo publicado Huisman-van Dijk y colaboradores (2016) apunta que hasta el 60% de los pacientes con síndrome de Tourette presentan, además, TDAH, TOC y síntomas de autismo, lo que sugeriría un origen compartido.

Ponencia Neurobiología del Síndrome de Tourette. I Jornadas Autonómicas sobre el Síndrome de Tourette. Mª Mar Alonso Hoyas.
Azul: TDAH; verde: TOC; rosa: depresión; naranja: autolesiones.

Los investigadores administraron a una muestra de pacientes con síndrome de Tourette y a miembros de sus familias las siguientes pruebas: Yale Global Tic Severity Scale (YGTSS), para medir la severidad de los tics; Yale-Brown Obsessive Compulsive Symptom Scale (Y-BOCSS), para medir síntomas de TOC; Conners Adult ADHD Rating Scale (CAARS), para medir síntomas de inatención, hiperactividad e impulsividad; y el Autism-spectrum Quotient (AQ), para la evaluación de síntomas de autismo. Las dimensiones derivadas de cada escala, después de pasar un análisis estadístico concreto (AFC, análisis factorial confirmatorio), se combinaron en un modelo y se calcularon las correlaciones. Aplicando, por último, otro análisis estadístico (EFA, análisis exploratorio de factores), los autores encontraron una estructura de cinco factores que reflejaría mejor los trastornos comórbidos y el posible origen común de éstos que los ítems que tradicionalmente se exploran en el síndrome de Tourette. Este es el primer estudio de estas características que se desarrolla y es muy interesante desde el punto de vista del tratamiento, pues, como apuntan los propios autores, puede servir para el desarrollo de nuevas terapias, tanto comportamentales como farmacológicas. 

Los cinco factores que estos investigadores han encontrado son:

- Obsesiones agresivas y simetría del comportamiento.

- Número de tics compulsivos y patrón de los tics.

- Síntomas de TDAH: inatención, impulsividad e hiperactividad.

- Síntomas de autismo: habilidades sociales, rutinas, cambios en las niveles de atención, imaginación y números y patrones.

- Síntomas de acaparamiento/inatención.





Huisman-van Dijk, H., Schoot, R., Rijkeboer, M., Mathews, C., y Cath, D. (2016). The relationship between tics, OC, ADHD and autism symptoms: A cross- disorder symptom analysis in Gilles de la Tourette syndrome patients and family-members. Psychiatry Research, 237, 138-146. http://dx.doi.org/10.1016/j.psychres.2016.01.051